La acompañante inseparable de la sexóloga más famosa del país tiene un origen alpino y una personalidad que explica su constante presencia en redes. Su imponente tamaño contrasta con una docilidad que la convirtió en el verdadero sostén emocional de la licenciada.
En el universo digital de la Licenciada Cecilia Ce, existe una protagonista que suele robarse los «likes» incluso más que sus propios consejos sobre salud sexual. Se trata de su compañera de cuatro patas, cuya presencia en las historias de Instagram genera una catarata constante de consultas. El misterio sobre Cecilia Ce raza de su perro ha sido finalmente resuelto, confirmando que la influencer convive con una ejemplar de Boyero de Berna, una de las razas más imponentes y nobles del mundo canino.
Originaria de los Alpes suizos, esta raza —también conocida como Berner Sennenhund— se caracteriza por su pelaje tricolor (negro, marrón y blanco) y su gran tamaño. Sin embargo, lo que realmente une a la licenciada con su mascota es el temperamento de estos animales. El Boyero de Berna es famoso por ser un «gigante gentil», un perro que desarrolla un apego emocional profundo con sus dueños y que posee una sensibilidad especial para detectar estados de ánimo. Para una profesional que trabaja diariamente con la carga emocional de miles de personas, tener un animal de estas características en el hogar no es una coincidencia, sino una necesidad de equilibrio.
La elección de Cecilia Ce raza de su perro responde a una búsqueda de calma. Los Boyeros de Berna son perros extremadamente tranquilos, aunque requieren de cuidados específicos debido a su abundante pelaje y su predisposición a ciertas condiciones físicas por su tamaño. En las imágenes que la sexóloga comparte, se puede observar cómo la perrita la sigue silenciosamente por la casa o descansa a sus pies mientras ella graba sus columnas o responde consultas. Esta raza es conocida por su paciencia infinita, lo que la convierte en la compañera ideal para quienes llevan una vida intensa y necesitan un «cable a tierra» al regresar al hogar.
Un dato que suele sorprender a los seguidores mendocinos es que, a pesar de su origen montañés, estos perros se adaptan perfectamente a la vida familiar en climas variados, siempre que se les garantice sombra y frescura. La fidelidad del Boyero de Berna es legendaria; históricamente eran perros de granja que cuidaban tanto el ganado como a los niños, lo que explica ese instinto protector y empático que Cecilia Ce tanto valora.
Para la influencer, su mascota no es simplemente un animal de compañía, sino una pieza fundamental de su salud mental. En un año donde la licenciada ha hablado abiertamente sobre sus momentos de vulnerabilidad y tristeza, la presencia de su perrita tricolor ha sido su refugio más leal. Así, detrás de la profesional que rompe tabúes, existe un corazón que late al ritmo de los pasos lentos y seguros de su Boyero de Berna, recordándonos que, a veces, el mejor terapeuta tiene cuatro patas y no dice una sola palabra.


