El regreso de la Ley Bases al Congreso desató una nueva tensión con la oposición dialoguista, que impuso una condición innegociable sobre el Impuesto a las Ganancias. Este punto reactiva el conflicto y obliga al oficialismo a reescribir su estrategia de negociación completa.
El panorama político argentino se ha visto sacudido por el regreso de la Ley Bases al Congreso de la Nación. Este nuevo intento por parte del Gobierno de Milei de aprobar su paquete de reformas desató una inmediata tensión con la oposición. El cumplimiento de la promesa se da al detallar el conflicto. La tensión se centra en el capítulo fiscal, un área que el oficialismo había intentado eludir.
La Ley Bases en su nueva versión es más acotada, pero la oposición dialoguista, compuesta por UCR y Hacemos Coalición Federal, impuso una condición sine qua non: revisar el Impuesto a las Ganancias. La tensión es que el oficialismo necesita los votos de estos bloques, que representan el 35% del recinto. La oposición exige que el piso de Ganancias sea más alto de lo propuesto por el Ejecutivo.
La tensión escaló cuando el Gobierno amenazó con vetar cualquier modificación. Sin embargo, la necesidad de la Ley Bases es prioritaria para el Ejecutivo. Este nuevo desafío obliga al Gobierno a ceder o arriesgarse a un nuevo fracaso legislativo. La tensión de este conflicto promete ser el tema central de los próximos días en el Congreso.


