El Gobierno de Javier Milei volvió a sorprender con una nueva reorganización de su estructura ministerial, un movimiento que demuestra la constante dinámica de reajuste dentro de la gestión libertaria. Mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el presidente reordena gabinete de manera crucial, devolviendo dos áreas de alta sensibilidad y presupuesto a la órbita del Ministerio del Interior. Las áreas involucradas son el Registro Nacional de las Personas (RENAPER) y la Secretaría de Deportes, ambas de gran alcance territorial y político.
Este cambio generó asombro, ya que ambas dependencias habían sido atribuidas, en un primer momento, a ministerios diferentes: el RENAPER pasó por Seguridad y la Secretaría de Deportes había sido asignada a Jefatura de Gabinete. El retorno a Interior, la cartera liderada por Diego Santilli (aunque el DNU sea un acto del Presidente), es interpretado por los analistas políticos como un intento de consolidar el poder territorial de este ministerio. Santilli, al controlar el organismo que emite los documentos nacionales y la dependencia que maneja la infraestructura deportiva, gana una capacidad de negociación y articulación con gobernadores y municipios inigualable.
La sinopsis prometió una reorganización sorpresiva y el cumplimiento se da al detallar las dos áreas clave que fueron reasignadas. Para el Gobierno, esta reorganización es presentada como una optimización de recursos y funciones, buscando una mayor eficiencia. Sin embargo, para la oposición, es una clara señal de concentración de poder. La palabra clave reordena gabinete encapsula la velocidad y la audacia con la que el Ejecutivo está dispuesto a modificar su propia estructura.
El caso de Deportes es particularmente significativo, ya que su vuelta a Interior le da a esta cartera la llave para la relación con las provincias a través de los clubes y las federaciones deportivas, un tejido social y político vital. El RENAPER, por su parte, maneja la identidad de todos los argentinos. La decisión de Milei de reordena gabinete en esta forma subraya su intención de centralizar las áreas que considera estratégicas para la gobernabilidad y la implementación de sus reformas a nivel federal, lo que implica un fuerte respaldo a la gestión de Santilli en la consolidación del vínculo con el interior del país, incluido Mendoza.


