Emiliano «Dibu» Martínez, el arquero de la Selección Argentina, es una figura que genera polarización en el fútbol mundial, amado por los argentinos por su pasión innegable e irritante para el resto del mundo por sus provocaciones y celebraciones al límite del reglamento. Tras meses de advertencias públicas y privadas, la FIFA parece haber tomado una decisión drástica para limitar su conducta en el campo de juego. Fuentes internas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) confirmaron la existencia de una «durísima sanción secreta» que se aplicará al Dibu Martínez, un castigo que ha desatado «indignación total» en la afición y la prensa deportiva argentina, que lo consideran un ataque directo a la identidad del jugador.
La «durísima sanción secreta» no es de carácter económico ni implica una suspensión de partidos, sino que se centra en una prohibición específica y directa: el Dibu Martínez no podrá realizar ciertos gestos y celebraciones que han sido catalogados como «conducta antideportiva flagrante» por el Comité de Ética de la FIFA. Esta prohibición se basa en una enmienda reciente a los códigos disciplinarios que permite a los árbitros aplicar tarjetas o sanciones a posteriori por «incitación explícita al público o burla excesiva» dirigida al rival. Aunque la FIFA no lo comunicó oficialmente para evitar el show mediático, la AFA recibió la notificación confidencial.
La «indignación total» se debe a que la medida es vista en Argentina como una persecución directa y personal contra el arquero campeón del mundo, limitando una parte esencial de su personalidad y su forma de vivir el fútbol. Argumentan que el gesto en el Mundial de Qatar, aunque polémico, fue una reacción en el fragor del juego, y que esta nueva regla es un intento de esterilizar la emoción del deporte. La AFA intentó apelar esta «sanción secreta» argumentando que las celebraciones y los «juegos mentales» son parte del folclore futbolístico sudamericano y que otros jugadores europeos realizan actos similares sin ser castigados. La FIFA, sin embargo, ha mantenido una postura inflexible.


