Los casos de dengue importados están a punto de convertirse en autóctonos en Mendoza, encendiendo una peligrosa alerta dengue en el Gran Mendoza. Las autoridades sanitarias apuntan a una zona específica de la capital como el foco principal de miedo por contagio.
Mendoza, históricamente menos afectada por el dengue que el norte del país, enfrenta una situación de riesgo inminente. La combinación de altas temperaturas tempranas y la alta circulación de viajeros ha llevado al Ministerio de Salud a declarar una alerta dengue preventiva. Pero lo que realmente genera miedo es el dato de geolocalización de los posibles focos.
Según el último informe epidemiológico provincial, el barrio que presenta el mayor riesgo de transmisión autóctona es La Favorita, en Capital. La alta densidad de población, sumada a la dificultad en la limpieza de reservorios de agua y la falta de fumigación en ciertas áreas, lo convierte en un caldo de cultivo ideal para el Aedes aegypti. Este hallazgo no busca estigmatizar, sino focalizar las acciones de prevención.
La alerta dengue obliga a los mendocinos a tomar medidas drásticas e inmediatas. No se trata solo de usar repelente; el 80% de la prevención reside en la eliminación de los criaderos. Cualquier recipiente que acumule una pequeña cantidad de agua limpia puede ser un nido del mosquito. Neumáticos, botellas, floreros o bebederos de mascotas deben ser revisados diariamente.
El miedo a una epidemia se justifica por la debilidad del sistema de salud ante una ola masiva de casos. Aunque el dengue tiene baja mortalidad, satura los hospitales y centros de salud, desviando recursos de otras enfermedades estacionales. Por ello, la campaña de prevención es ahora más agresiva.
La recomendación médica es clara: ante síntomas como fiebre alta sin resfrío, dolor muscular o detrás de los ojos, no automedicarse con aspirinas o ibuprofeno (riesgo de hemorragia), y acudir inmediatamente al centro de salud. La alerta dengue es un llamado a la acción colectiva. Si la provincia actúa rápido y de manera coordinada, el miedo podrá controlarse antes de que la enfermedad se propague sin control, especialmente en las zonas de alto riesgo identificadas.


