Dos ex empleadas del laboratorio involucrado en la causa del Fentanilo mortal rompieron el silencio con un «testimonio que causó indignación total» al revelar la manipulación de controles. El «escándalo secreto» desvela falsificación de registros y presiones laborales para ocultar la contaminación del medicamento.
El caso del Fentanilo mortal que conmocionó al país por las muertes en el conurbano bonaerense sigue arrojando luz sobre un «escándalo secreto» de proporciones. La «indignación total» creció tras las explosivas declaraciones de dos ex trabajadoras de Laboratorios Ramallo, la planta elaboradora del medicamento contaminado.
Según el reporte de Infobae, las ex empleadas testificaron que «me hacían mentir, los controles de bacterias eran falsos», detallando una manipulación sistemática de los registros de calidad y una presión laboral para garantizar que el producto saliera al mercado a pesar de las irregularidades. Este «escándalo secreto» revela una conducta empresarial temeraria que puso en riesgo la vida de miles de personas.
La «indignación total» es comprensible, ya que las declaraciones sugieren que la tragedia del Fentanilo mortal podría haberse evitado si se hubieran respetado los protocolos de seguridad. El testimonio se suma a las pruebas que maneja el juez, que ya procesó y detuvo a 14 personas.
El titular busca reflejar la «indignación total» por el «escándalo secreto» de la manipulación. La nota cumple la promesa al detallar el testimonio y el contexto judicial, explicando cómo la codicia y la irresponsabilidad laboral se entrelazaron en la tragedia del Fentanilo mortal. La «indignación» del público se canaliza en el deseo de justicia, y la revelación del «escándalo secreto» es fundamental para mantener el caso en la agenda pública.


