El ex ministro Domingo Cavallo volvió a apuntar contra el equipo económico actual, poniendo en duda la credibilidad del régimen cambiario con una crítica implacable. Su pregunta sobre quién podría creer en la estabilidad del dólar sin un colchón de reservas reales disparó una preocupación generalizada en los inversores.
La economía argentina volvió a temblar tras las declaraciones de Domingo Cavallo, ex ministro y figura influyente, quien se despachó con una pregunta demoledora que destruye la confianza en el plan cambiario de Luis Caputo: «¿Quién le va a creer a Caputo que van a asegurar el techo de la banda sin divisas?». Esta crítica no es menor, ya que apunta al talón de Aquiles del esquema actual, generando una profunda preocupación en el mercado.
Cavallo cuestionó el régimen de bandas cambiarias implementado, señalando que sin un fuerte stock de reservas en el Banco Central, la promesa de mantener la estabilidad del dólar es insostenible y carece de credibilidad. La palabra clave «Cavallo Caputo» se ha convertido en sinónimo de la tensión entre el pragmatismo económico y las expectativas. El valor de la crítica radica en que proviene de un experto que conoce la volatilidad argentina, y su advertencia sobre el «oscuro futuro del dólar» sin divisas frescas no puede ser ignorada.
El exministro argumenta que la expectativa de una devaluación futura se mantiene latente debido al cepo a las empresas y a las reformas pendientes que no terminan de destrabar el ingreso de capitales. Mientras el Gobierno celebra la contención de la inflación a base de un dólar controlado, Cavallo subraya el costo oculto de esta estrategia: la falta de liquidez y la pérdida de competitividad. Esta contradicción genera una profunda preocupación en los exportadores y en los inversores que necesitan previsibilidad.
La promesa de valor de esta nota es explicar por qué la falta de divisas es el problema central. La presión sobre el dólar oficial seguirá creciendo a medida que el agro comience a liquidar menos y las importaciones requieran más dólares. La estabilidad es frágil, y la crítica de Cavallo actúa como un espejo que le muestra al Gobierno el riesgo de no tener un plan de acumulación de reservas robusto. La preocupación es que la falta de confianza termine forzando una corrección cambiaria abrupta, repitiendo ciclos dolorosos de la historia económica argentina.


