El empresario Alejandro Bulgheroni, uno de los hombres más ricos de Argentina, anunció una nueva «multimillonaria inversión» para la provincia de Mendoza. El proyecto es la construcción de su segunda bodega enfocada exclusivamente en vinos súper premium, generando enorme expectativa en el sector vitivinícola.
El sector vitivinícola de Mendoza, que ya es un referente global, recibió una inyección de «expectativa» con el anuncio del empresario Alejandro Bulgheroni. El magnate petrolero, con intereses en el vino de alta gama a nivel mundial, planea construir su segunda bodega en la provincia, destinada a vinos súper premium.
La «enorme expectativa» radica en el capital y el enfoque del proyecto. Bulgheroni, que ya posee una bodega de prestigio en Mendoza, ha decidido invertir una suma multimillonaria en una nueva estructura diseñada con tecnología de punta, orientada a la máxima calidad y a la exportación. Este movimiento no solo significa la creación de empleos en la construcción y la producción, sino un espaldarazo a la marca Mendoza como productora de vinos de lujo.
El objetivo es claro: posicionar los vinos mendocinos en el segmento más alto de los mercados internacionales, compitiendo con los Châteaux franceses e italianos. El proyecto incluye la plantación de viñedos de alta densidad y la experimentación con clones de uva específicos. Para el sector local, la inversión de Bulgheroni Mendoza genera enorme expectativa porque presiona al alza la calidad general del vino en la provincia y atrae la atención de otros inversores extranjeros. Es una señal de que el futuro del vino argentino está en la calidad y no en el volumen.


