El paquete de cambios impulsado por el Gobierno de Milei contiene un artículo que ha pasado desapercibido, pero que amenaza la forma en que se liquidan rubros esenciales. Los especialistas advierten que este punto de la Reforma Laboral podría afectar seriamente el bolsillo de los trabajadores formales y su capacidad de ahorro.
La discusión sobre la Reforma Laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei se centra principalmente en la duración de los períodos de prueba y los costos de indemnización. Sin embargo, un análisis detallado del borrador final revela un punto mucho más sutil, pero potencialmente devastador para el bolsillo del trabajador: la modificación en la definición de «salario» y la inclusión de conceptos no remunerativos. Este cambio genera un profundo miedo entre los sindicatos y los asesores legales.
El artículo cuestionado propone ampliar la lista de ítems que pueden considerarse no remunerativos, es decir, aquellos sobre los que no se aportan cargas sociales ni se computan para el cálculo de aguinaldo y otros beneficios. Históricamente, estos conceptos han sido limitados (como viáticos específicos). La nueva Reforma Laboral busca legalizar la inclusión de premios, bonificaciones por productividad o incluso ciertos montos fijos como «sumas no remunerativas».
¿Cuál es el peligro real para el trabajador?
- Reducción del Aguinaldo: Si una parte importante del sueldo pasa a ser no remunerativa, el cálculo del Sueldo Anual Complementario (SAC) o aguinaldo se verá drásticamente reducido, ya que se calcula únicamente sobre los rubros remunerativos.
- Menor Base de Aporte Jubilatorio: Una base salarial menor implica aportes más bajos al sistema previsional, impactando negativamente en el haber jubilatorio futuro del trabajador.
- Indemnizaciones más Bajas: En caso de despido, la indemnización se calcula sobre el mejor sueldo remunerativo. Al aumentar los conceptos no remunerativos, el costo del despido para el empleador baja, pero el monto percibido por el trabajador se reduce significativamente.
Este punto es el que más miedo genera, ya que permite a las empresas reducir legalmente sus costos laborales trasladando esa carga al trabajador, sin que sea evidente en el recibo de sueldo mensual (donde el neto puede parecer similar). Expertos en derecho laboral ya están advirtiendo a los empleados formales de Mendoza que revisen con lupa sus futuros recibos. La lucha por revertir este punto de la Reforma Laboral se perfila como la próxima gran batalla entre el gobierno y los gremios.


