El organismo recaudador inició una ofensiva para recuperar las deudas impositivas acumuladas de los últimos tres años, y la notificación ya está llegando a miles de domicilios. La novedad es que el sistema ya no espera, sino que apunta directamente a la ejecución del patrimonio de los contribuyentes.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha lanzado un «aviso dramático» a miles de contribuyentes con deudas impositivas atrasadas: la etapa de notificaciones amigables ha terminado. El nuevo software de cobro del organismo está diseñado para acelerar la etapa judicial, lo que significa que miles de pequeños y medianos empresarios, y hasta monotributistas, corren el riesgo de ver embargado y ejecutado su patrimonio. La preocupación es total en el sector productivo.
La ofensiva se centra en deudas acumuladas durante la pandemia y la posterior crisis económica, especialmente aquellas que superan los $500.000. El mecanismo es casi automático: una vez detectado el incumplimiento, el sistema genera la orden de intimación y, al no ser respondida, se procede a la ejecución. El contribuyente puede terminar perdiendo bienes registrables, cuentas bancarias o hasta su propia casa.
Para evitar este escenario, la única solución es la acción inmediata. Los expertos contables de Mendoza recomiendan entrar al portal de AFIP y consultar el apartado «Cuenta Corriente» o «Vencimientos». Si se detecta una deuda, hay dos opciones rápidas: la primera es solicitar un plan de pagos, aunque las tasas de interés son altas. La segunda, y más segura, es intentar una «moratoria especial» si la AFIP la habilita, que generalmente ofrece mejores condiciones. Ignorar el aviso es el peor error, pues el nuevo sistema de AFIP no perdona la inacción.


