El daño revelado por la pericia psicológica a la víctima de violación grupal que causa un dolor inmenso

El juicio por la violación grupal en el barrio de Once ha entrado en una fase crítica. La presentación de la pericia psicológica de la víctima en el tribunal no solo aportó elementos probatorios, sino que expuso el daño inconmensurable de la agresión. El informe, de carácter técnico, se convierte en un relato crudo del dolor y el trauma que el sistema judicial debe escuchar.

El documento reveló un diagnóstico de Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) severo, con síntomas de disociación, flashbacks y evitación extrema de estímulos relacionados con el evento. Pero el dato más impactante, que causó un profundo dolor en la sala, fue la descripción de la «pérdida de identidad personal». Según la pericia psicológica, la víctima percibe que su «yo» anterior ha muerto, un concepto clínico que va más allá de la depresión y que demuestra la aniquilación psicológica causada por la agresión.

La violación grupal no es solo un ataque físico; es un intento de deshumanización. El informe forense se centra en la «indefensión aprendida», un estado en el que la víctima cree que no importa lo que haga, el sufrimiento no cesará. Este nivel de dolor psicológico es la condena moral, más allá de la legal. Para la sociedad, este caso es un espejo que refleja la urgencia de cambiar la forma en que se aborda la violencia de género, poniendo el foco en la reparación integral del daño, un camino largo y difícil que la víctima debe recorrer para encontrar un mínimo alivio.

ültimos articulos

Artículos Relacionados

Leave a reply

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_imgspot_img