El cuerpo en avanzado estado de descomposición fue encontrado en la Quebrada de Ranchillos, una zona de muy difícil acceso. La clave para la identificación fue el hallazgo de una camioneta Amarok ploteada que se convirtió en la primera pista firme del caso.
La Quebrada de Ranchillos, una zona desolada y de difícil acceso en Uspallata, se convirtió en el escenario de un hallazgo macabro que ha desatado un profundo misterio en la provincia. El cuerpo hallado en Uspallata, en avanzado estado de descomposición, ha puesto a la fiscalía a trabajar contrarreloj para determinar la identidad de la víctima y las causas de su muerte. Pero un detalle, una pista inesperada, ha cambiado todo ahora en la investigación.
El terrible secreto del cuerpo comenzó a develarse cuando personal de la Policía Rural encontró, a varios kilómetros del lugar del hallazgo, una camioneta Ford Ranger doble cabina, de color gris y con un ploteado comercial semi-oculto. Aunque inicialmente se pensó en un abandono de vehículo, la correlación entre la zona inhóspita y la aparición del cuerpo se volvió la principal hipótesis. La camioneta se convirtió en la pista clave.
Gracias al número de motor y chasis de la camioneta, la policía pudo identificar rápidamente a su dueño. Se trata de un empresario de la construcción, residente en el Gran Mendoza, que estaba reportado como desaparecido desde hace más de una semana. Si bien la autopsia aún debe confirmar que el cuerpo es el del empresario, todas las evidencias apuntan a esa dirección. La fiscalía no descarta ninguna hipótesis: desde un accidente en la zona de montaña hasta un crimen.
El misterio se profundiza porque la zona donde fue encontrado el cuerpo (gracias al olfato de un perro adiestrado) es extremadamente peligrosa y remota. ¿Pudo haber sido un accidente de montaña? ¿O alguien intentó ocultar el cuerpo en un lugar de difícil acceso? La posición del cuerpo y algunas evidencias en la vestimenta serán cruciales para determinar si la muerte fue violenta o natural.
El caso del cadáver Uspallata mantiene en vilo a Mendoza. El rastro de la camioneta permitió pasar de una búsqueda infructuosa a tener un principal sospechoso (o víctima) identificado. Ahora, los investigadores se enfocan en reconstruir las últimas horas del empresario, buscando cámaras de seguridad en la ruta 7 y testimonios que permitan dilucidar la verdad detrás del terrible secreto que esconde la imponente Cordillera.


