La central obrera elevó el tono de su discurso ante la inminente presentación del proyecto de reforma laboral del Gobierno. Aseguran que la propuesta contiene puntos que podrían pulverizar derechos adquiridos por décadas, afectando a millones de trabajadores.
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha emitido una advertencia aterradora sobre el proyecto de reforma laboral que el Gobierno busca impulsar en el Congreso, encendiendo una luz roja de miedo entre los trabajadores. La central obrera asegura que la iniciativa contiene un «riesgo oculto» que nadie está analizando: la potencial «pulverización» de derechos laborales adquiridos a lo largo de décadas.
El temor se centra en tres puntos específicos del proyecto que, según la CGT, cambiarían radicalmente la relación de dependencia: el sistema de indemnizaciones, el período de prueba y la ultraactividad de los convenios colectivos. En primer lugar, se critica la intención de reemplazar las indemnizaciones por un «Fondo de Cese Laboral» al estilo de la UOCRA. La advertencia de la CGT es que este sistema le quita estabilidad al trabajador, facilitando los despidos sin costo real para el empleador.
En segundo lugar, la extensión del período de prueba de tres a seis u ocho meses es vista como una «barra libre» para que las empresas utilicen mano de obra precarizada, rotando personal sin generar antigüedad ni derechos plenos. La CGT subraya que este punto aumentará la informalidad y la inestabilidad en el empleo, afectando especialmente a los jóvenes.
Finalmente, el tema de la ultraactividad es el más sensible. El proyecto buscaría limitar la prórroga automática de los convenios colectivos, lo que podría dejar a miles de trabajadores sin marco regulatorio hasta que se firme un nuevo acuerdo. Según la central, este es el riesgo que nadie te cuenta: al perder la ultraactividad, los convenios podrían caer en un «limbo legal» donde los trabajadores quedarían desprotegidos ante cualquier cambio.
La CGT anunció un plan de lucha que podría incluir una medida de fuerza de 24 horas si el proyecto avanza sin modificaciones. El mensaje es claro: si bien el Gobierno habla de «modernización» y «creación de empleo», los gremios ven una clara regresión de derechos. La reforma laboral se presenta como una batalla campal en el Congreso, y la advertencia de la central obrera es que los costos de esta ley podrían ser demasiado altos para la clase trabajadora.


