Cada año vuelve a discutirse el cambio de horario en Mendoza y otras provincias del país. En esta oportunidad, el diputado nacional y exvicepresidente Julio Cobos retomó su proyecto para modificar el huso horario de Argentina. ¿Por qué se plantea este cambio? ¿Qué beneficios podría traer especialmente en el ámbito educativo? Y lo más importante: ¿qué tiene que ver la Cordillera de los Andes en todo esto?
¿Qué propone el cambio de horario en Mendoza?
El proyecto presentado por Julio Cobos busca que Argentina adopte el huso horario -4, en lugar del actual huso horario -3. Esto implicaría atrasar una hora el reloj en abril y adelantarlo nuevamente en septiembre, tal como sucede en otros países de la región, como Chile, Bolivia o Paraguay.
Esta modificación, según Cobos, se basa en estudios científicos del INAHE CONICET Mendoza, liderados por la investigadora Andrea Pattini. La propuesta parte de una observación clave: ninguna localidad argentina se encuentra geográficamente en el huso -3, lo que provoca un desfase entre la hora oficial y la hora solar.

El rol de la Cordillera y la luz solar
Mendoza, al estar más cerca de la Cordillera de los Andes, recibe menos luz solar por las mañanas en comparación con otras regiones. Esto impacta directamente en el ritmo biológico de las personas, afectando su sistema circadiano, el cual regula el sueño, la vigilia, el estado de ánimo y otras funciones del organismo.
“Cuando un trabajador sale de su casa a las 7 (hora oficial), en realidad, en hora solar son las 5.21”, explican desde el estudio. Es decir, comenzamos nuestras actividades antes de que el cuerpo esté biológicamente preparado.
Beneficios del cambio de horario en Mendoza para los estudiantes
Uno de los sectores que más podría beneficiarse con el cambio de horario en Mendoza es el educativo. Estas son algunas de las ventajas destacadas en los informes:
- Más luz natural al iniciar la jornada escolar.
- Menor consumo energético en iluminación artificial.
- Mejor estado de ánimo y concentración en los alumnos.
- Disminución de la exposición al frío extremo en invierno.
- Reducción del sueño interrumpido o insuficiente.
Según el estudio del CONICET, cambiar al huso horario -4 implicaría un ahorro energético del 42,61% en iluminación escolar. Además, comenzar el día con luz solar permitiría que los chicos no tengan que trasladarse de noche al colegio, lo que mejora la seguridad y la salud general.

Desafíos e inconvenientes de aplicar el cambio
Aunque el cambio de horario en Mendoza podría ser beneficioso a largo plazo, su implementación requiere planificación. Expertos como la neuróloga María Celia Daraio advierten que el adelanto de una hora en primavera puede provocar una pérdida de hasta 40 minutos de sueño real, lo que incrementa riesgos cardíacos y accidentes viales.
Para minimizar estos efectos, se recomienda realizar el ajuste entre sábado y domingo, permitiendo que el cuerpo se adapte con menos impacto.
¿Cuándo podría implementarse el cambio de horario?
La propuesta sugiere que el retraso del reloj se haga en abril, pero como ese momento ya pasó, la próxima oportunidad sería en septiembre, con el adelanto de una hora. Sin embargo, se espera debate parlamentario y consenso social para llevarlo adelante.

El cambio de horario en Mendoza vuelve al centro del debate con argumentos científicos, educativos y sanitarios. Si bien hay beneficios evidentes, también existen desafíos que requieren análisis y planificación. ¿Estás de acuerdo con modificar el horario oficial en la provincia? Dejanos tu opinión en los comentarios o compartí esta nota.
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