En un alarmante suceso en Mar del Plata, una madre quemó la boca de su hijo de 9 años como castigo por utilizar malas palabras. El incidente ha generado indignación y ha puesto en debate los métodos de disciplina infantil.
Detalles del incidente
El hecho se conoció cuando la mujer llevó al niño al Centro de Atención Primaria de Salud de Playa Serena. Allí, los profesionales detectaron una quemadura en la boca del menor, que afectaba la zona nasal, el labio superior e inferior. Según el parte médico, la lesión no era reciente, lo que indicaba un daño prolongado. Al ser consultada sobre el origen de la herida, la madre admitió haber calentado una cuchara y aplicarla en la boca del niño como castigo por su «mal vocabulario»
Intervención médica y legal
Tras la confesión, el personal de salud activó el protocolo de violencia familiar, notificando a la Comisaría de la Mujer y la Familia. El niño fue trasladado al Hospital Materno Infantil para una evaluación más exhaustiva y quedó internado bajo observación. La madre, por su parte, fue imputada por «lesiones leves» y se encuentra bajo investigación judicial
Reacciones de la comunidad
Este caso ha generado una fuerte reacción en la comunidad local y en las redes sociales. Organizaciones de derechos infantiles y ciudadanos expresaron su repudio ante el uso de métodos de disciplina que implican violencia física. Se ha enfatizado la necesidad de promover prácticas de crianza basadas en el respeto y la comunicación, alejadas de cualquier forma de maltrato.
La importancia de métodos de disciplina positivos
La disciplina es esencial en la formación de los niños, pero es crucial que se base en el respeto y la comprensión. Los expertos en psicología infantil sugieren alternativas al castigo físico, como:
- Refuerzo positivo: Reconocer y premiar las conductas adecuadas para motivar su repetición.
- Establecimiento de límites claros: Comunicar de manera efectiva las expectativas y las consecuencias de las acciones.
- Tiempo fuera: Ofrecer un espacio y tiempo para que el niño reflexione sobre su comportamiento.
- Modelado de conductas: Los padres deben ser ejemplos de comportamientos adecuados, ya que los niños aprenden observando.
Implementar estos métodos puede fomentar un ambiente familiar saludable y constructivo, evitando el daño físico y emocional en los niños.


