Cómo preparar un Flat white, una tendencia en alza entre los amantes del café, destaca por su singularidad dentro del universo de las opciones cafeinadas. Aunque comparte algunas similitudes con el capuchino y el café con leche, su preparación única lo distingue.

Origen del Flat White
Enraizado en la década de 1980 en Australia, el café flat white se caracteriza por agregar una fina capa de leche caliente o microespuma a un espresso o ristretto. A diferencia del capuchino y el café con leche, el flat white se destaca por una proporción de café más prominente, convirtiéndolo en un híbrido que resalta el sabor del café de manera distintiva.
Esta bebida se sirve preferentemente en tazas pequeñas, donde la microespuma sobresale, siendo esta su característica más distintiva. La leyenda detrás de su origen sugiere que el flat white surgió como resultado de un «accidente», al malinterpretar la preparación de un capuchino.
Como preparar un Flat White
Con fuertes similitudes con la forma española de preparar café con leche, el flat white se distingue por la fina capa de microespuma que corona la mezcla, la suavidad de la leche que se mezcla completamente con el café, y la mayor proporción de café en la composición.
En cuanto a su preparación, según la marca de café Candelas, el flat white original se elabora en una taza de aproximadamente 150 mililitros con dos cargas de espresso y una fina capa de leche ligeramente emulsionada. Esto resulta en una bebida sedosa con un sabor a café intenso. No obstante, existen discrepancias, ya que en Australia es común servirlo con una sola carga de espresso. La elección entre espresso y ristretto sigue generando debate, con opiniones divididas sobre si este último aporta un amargor que puede desvirtuar la esencia del flat white.


