El mate es, para el argentino, una extensión de su propia identidad, una compañía constante que no distingue clases sociales ni horarios. Sin embargo, una reciente actualización del Ranking consumo de yerba per cápita, difundida por una cuenta especializada en estadísticas globales de la red social X, ha dejado a nuestro país en una posición secundaria. Aunque Mendoza es tierra de buenos mates frente a la cordillera, las cifras mundiales arrojan una verdad irrefutable: existe un país vecino donde la pasión por la yerba ha alcanzado niveles casi sobrehumanos.
El informe sitúa a Uruguay en el primer puesto indiscutido del Ranking consumo de yerba. Los orientales consumen la friolera de 8 kilogramos de yerba por persona al año. Para entender la magnitud de esta cifra, basta con observar la vida cotidiana en Montevideo o Colonia: el termo bajo el brazo es un accesorio obligatorio para ir al banco, manejar o caminar por la rambla. En Uruguay, el mate no es un momento del día, es el día mismo. Esta cultura de la movilidad matera es la que les permite sacar una ventaja considerable en cualquier medición estadística de volumen.
Argentina, a pesar de ser el mayor productor y exportador de la hoja verde a nivel global, aparece en el segundo lugar con 6,5 kilogramos per cápita. Si bien el hábito está profundamente arraigado desde Ushuaia hasta La Quiaca, el promedio se ve afectado por la mayor diversidad de infusiones que consumimos los argentinos en comparación con los uruguayos. Aun así, la brecha con el tercer integrante del podio sigue siendo abismal, lo que ratifica que el Cono Sur es el epicentro mundial de esta tradición ancestral.
En el tercer puesto aparece Brasil, con un consumo de 3,5 kilogramos. Aquí ocurre un fenómeno geográfico particular: mientras que en el sur brasileño el consumo de «chimarrão» es masivo e incluso superior en gramaje por cebada (debido a que usan un polvo más fino), el resto del extenso territorio brasileño apenas consume el producto, lo que termina bajando drásticamente el promedio nacional en el Ranking consumo de yerba. Es un país de contrastes donde el café sigue siendo el rey absoluto en las regiones del norte y centro.
Este ranking no solo expone kilos, sino también hábitos de consumo. Mientras que el consumidor argentino prefiere yerbas con palo y estacionamiento prolongado, el uruguayo busca hojas puras y el brasileño la frescura de una yerba sin estacionar. Más allá de la competencia por quién ostenta el título del más matero, lo cierto es que la yerba mate se consolida como el gran nexo de unión regional. En Mendoza, el ritual sigue firme, aunque hoy las estadísticas nos digan que, del otro lado del río, alguien está cebando un mate más que nosotros.


