El fenómeno de la transformación física de Ezequiel Cwirkaluk, popularmente conocido como El Polaco, ha cruzado la frontera de lo musical para instalarse en el debate de la salud y la estética. Tras la difusión de imágenes de sus últimos conciertos, donde se lo ve con una vascularidad y un volumen muscular inusual para su biotipo, las plataformas digitales se han inundado de una pregunta recurrente: ¿El Polaco usa esteroides? Lo que para muchos es el resultado de una genética privilegiada, para otros es el indicio de una asistencia farmacológica que ha encendido las alarmas.
La controversia sobre si El Polaco usa esteroides no surge del vacío. En el mundo del fitness y el culturismo, cambios tan drásticos en cortos periodos de tiempo suelen ser mirados con lupa. No obstante, al analizar su evolución, se observa un compromiso real con el entrenamiento de fuerza y el boxeo, disciplinas que el cantante ha abrazado con fervor en los últimos dos años. Expertos en medicina deportiva sugieren que, si bien su cambio es asombroso, la madurez muscular puede alcanzarse mediante una nutrición milimétrica y una suplementación legal adecuada, especialmente en alguien que ha erradicado hábitos nocivos como el alcohol y el trasnoche descontrolado.
A pesar de los rumores, el artista ha sido enfático en sus redes sociales al mostrar sus agotadoras rutinas de madrugada. Para El Polaco, este nuevo físico es su «armadura» para enfrentar el desgaste de las giras. Quienes sostienen que el cantante utiliza ayudas ergogénicas apuntan a la rapidez con la que sus hombros y trapecios han ganado volumen, zonas que suelen responder rápidamente a ciertos estímulos químicos. Sin embargo, no existe ninguna prueba fehaciente ni declaración que confirme estas sospechas, situando el debate en el terreno de la pura especulación digital.
En Mendoza, donde la cultura del gimnasio y el cuidado personal es tendencia, el caso de El Polaco se analiza como un ejemplo de superación personal. La transformación del referente de la cumbia demuestra que, bajo una disciplina estricta, el cuerpo humano es capaz de recomponerse de años de sedentarismo. La sospecha de si El Polaco usa esteroides parece ser, en muchos casos, la reacción natural de una audiencia que no está acostumbrada a ver a un ídolo popular transitar el camino del alto rendimiento deportivo de manera tan pública y descarnada.
Más allá de la polémica, lo que es innegable es el impacto positivo que este cambio ha tenido en su rendimiento sobre el escenario. Con una capacidad aeróbica renovada, el cantante ofrece shows mucho más físicos y enérgicos. La verdad sobre su preparación parece residir en un cambio de mentalidad profundo: el paso de una vida de excesos a una de pesas y viandas saludables. El debate seguirá abierto en Twitter, pero mientras tanto, El Polaco disfruta de su mejor versión física, desafiando a quienes creen que su transformación tiene un origen artificial.


