Un informe secreto elaborado por un think tank interno del BCRA (Banco Central de la República Argentina) proyecta una corrida cambiaria a corto plazo que podría desencadenar un pánico de dólar sin precedentes. La vulnerabilidad del mercado y la falta de reservas activas son la clave de este miedo que solo manejan los altos mandos.
La estabilidad económica de Argentina pende siempre de un hilo, y una filtración de un informe secreto interno del BCRA (Banco Central de la República Argentina) ha encendido todas las alarmas. El documento, que circula con la máxima restricción entre los directores, anticipa un escenario de pánico de dólar sin precedentes para el primer trimestre del próximo año. El análisis genera un miedo justificado por la magnitud de la crisis proyectada.
El informe secreto del BCRA no se centra en la inflación o la tasa de interés, sino en la fragilidad de las reservas netas y la alta demanda estacional de divisas. El documento señala que la escasez de dólar líquido real, combinada con la presión pre-electoral y la falta de confianza en los instrumentos de deuda en pesos, creará el ambiente perfecto para una corrida. El miedo radica en que el BCRA no tendría las herramientas para frenarla sin una devaluación abrupta y drástica.
Según las proyecciones más pesimistas del informe secreto, el Dólar Blue podría experimentar un salto de más del 50% en un periodo de 30 días, desatando un pánico de dólar sin precedentes que impactaría directamente en los precios y el poder adquisitivo de los mendocinos.
El economista mendocino Dr. Roberto Curi, quien accedió a extractos del análisis, comentó: «El BCRA sabe que la situación es insostenible. El informe secreto es un espejo de la realidad. El miedo no es exagerado. La única forma de evitar este pánico de dólar sería con un acuerdo financiero internacional de gran magnitud o una corrección fiscal que el Gobierno, hasta ahora, se ha negado a implementar».
El dólar actúa como un termómetro de la confianza, y la existencia de este informe secreto en el corazón del BCRA demuestra que ni siquiera las autoridades creen en la sostenibilidad del esquema actual. Para los ahorristas, la información es un llamado de atención. El miedo a la corrida debe traducirse en protección y diversificación de activos. El escenario de pánico de dólar sin precedentes ya no es una especulación de outsiders, sino una proyección interna del propio Banco Central.


