Gonzalo Bertranou el mendocino que será titular hoy. En el fascinante universo del deporte, se teje un tejido intrincado de esfuerzos, constancia y superación de obstáculos. En Los Pumas, esa realidad no es ajena, y sus jugadores, al igual que en el campo de juego, destacan por llevar consigo ese impulso vital en cada embate del scrum y en su día a día. Entre las destacadas figuras que encarnan este espíritu, se erige Gonzalo Bertranou.
Su historia cautiva la atención, y su mayor recompensa es monumental: Michael Cheika lo seleccionó como el único cambio con respecto al enfrentamiento contra Gales, para encarar a los All Blacks en las semifinales del Mundial.
Este medio scrum lleva consigo una vida impregnada de rugby, herencia de su padre, exjugador de Los Pumas. Este viernes, se dispone a buscar la gloria frente a los All Blacks, un desafío que ya conoce y ha vencido en más de una ocasión.

Sin embargo, lo más intrigante de Bertranou es su deseo deliberado de mantenerse fuera del foco mediático. Reniega a menudo del estigma de superhéroe atribuido a los deportistas y subraya la importancia de mostrar su lado más humano y sentimental. Por ello, mantiene distancia de las redes sociales y, además, ha perseguido una carrera universitaria pensando en el después de la ovalada.
Gonzalo Bertranou, el joven que sigue el legado familiar marcado a fuego por Los Pumas. La pasión por el deporte se hereda de generación en generación, y los colores cobran significado gracias a quienes los llevan. En este contexto, Bertranou ostenta un legado único, guiado por su padre, Miguel Bertranou.
Proveniente del club Los Tordos de Mendoza, el medio scrum ha crecido bajo un mandato elevado, pero por méritos propios, ha labrado su historia en el deporte, tanto con Los Pumas como en otros equipos. Los Bertranou han dejado su huella en los libros del deporte nacional y provincial al ser los únicos padre e hijo mendocinos que han vestido la camiseta de Los Pumas.

Gonzalo, nacido en una destacada familia de Mendoza, ha sido respaldado por sus padres a lo largo de su trayectoria. Aunque el rugby sea su mayor pasión, siempre ha sido consciente de que no es eterno. Por ello, se ha dedicado a estudiar Marketing, impulsado por el deseo de progresar más allá de sus logros en el rugby.
Con 29 años, Bertranou aún no contempla su vida después del rugby, pero afirma que, llegado el momento, decidirá qué camino tomar. Ha utilizado el estudio como una herramienta de escape y motivación para mejorar como jugador. Su enfoque competitivo lo ha llevado a buscar constantemente la superación, tanto en el campo como en su formación académica.
Bertranou ofrece un análisis sincero de la vida de un deportista desde una perspectiva más real. Aunque los deportistas a menudo son vistos como modelos a seguir, él destaca que, en última instancia, son personas comunes. Se esfuerza por recordar que, a pesar de sus éxitos y fracasos en el deporte, siguen siendo individuos con emociones y altibajos.
Reconoce los desafíos del entorno deportivo, donde las críticas y el escrutinio en las redes sociales pueden afectar incluso a quienes rodean al deportista. Bertranou se esfuerza por aislarse de la negatividad, pero también por proteger a sus seres queridos de las opiniones perjudiciales.

En cuanto a su propio crecimiento personal, admite su autoexigencia y su dificultad para aceptar la derrota. A pesar de su éxito en el campo, busca constantemente mejorar y contribuir al equipo desde su posición.
Gonzalo Bertranou ya ha saboreado el triunfo sobre los All Blacks en dos ocasiones en los últimos tres años. Este viernes, en el partido más trascendental de la historia de Los Pumas, volverá a ser titular. Con el respaldo de Michael Cheika, Bertranou liderará al equipo en momentos cruciales, compartiendo ese rol con Santiago Carreras. Todo un país estará detrás de él, apoyando y alentando en la búsqueda de la gloria absoluta.


