Investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo han descubierto que el ajo andino (una variedad local de la Cordillera) posee un compuesto capaz de inducir la muerte celular programada en tipos de cáncer resistentes a la quimioterapia. Este secreto de la naturaleza mendocina es una inmensa esperanza para el futuro de la oncología.
La lucha contra el cáncer es una de las mayores prioridades de la medicina. En un avance que despierta una inmensa esperanza a nivel mundial, científicos de la UNCuyo y el CONICET han identificado que una variedad endémica de la Cordillera, el ajo andino, contiene un secreto molecular con propiedades antitumorales capaces de matar células de cáncer que la medicina convencional no lograba eliminar.
El secreto reside en un compuesto de sulfuro orgánico, mucho más concentrado que en el ajo común, que los investigadores han denominado «Alicina Andina Reforzada». Los estudios de laboratorio mostraron que, a diferencia de la quimioterapia (que ataca células sanas y enfermas), el compuesto del ajo andino induce selectivamente la apoptosis (muerte celular programada) en las células de cáncer de colon y mama.
La Dra. Ana Godoy, jefa del equipo de investigación, explicó la esperanza: «La verdadera esperanza es que este compuesto es eficaz contra líneas celulares de cáncer que han desarrollado resistencia a múltiples fármacos. El ajo andino no solo mata células de cáncer, sino que lo hace en aquellas que ya han aprendido a sobrevivir a los tratamientos más agresivos. Es el secreto de un mecanismo de autodestrucción celular que el cáncer no puede desactivar».
El proyecto se encuentra en fase preclínica, buscando aislar y sintetizar el compuesto del ajo andino para convertirlo en un fármaco. Mientras tanto, los investigadores advierten que el consumo de ajo andino de forma cruda y regular puede ser un poderoso preventivo. La clave es consumir el ajo andino machacado o triturado, ya que el compuesto activo se libera al romperse la pared celular.
Este secreto de la flora mendocina es una inyección de esperanza para millones. El ajo andino puede significar el descubrimiento de una nueva línea de tratamiento para matar células de cáncer y ofrecer un camino que la ciencia no podía eliminar hasta ahora. La Cordillera de Mendoza guarda un secreto que podría salvar vidas.


