Las Eliminatorias Conmebol para el próximo Mundial se encuentran en su fase más caliente, con varios seleccionados luchando punto a punto por los últimos boletos. En este ambiente de alta presión, una información confidencial, filtrada por periodistas deportivos brasileños, reveló un «pacto secreto» que se habría gestado entre las dirigencias de dos selecciones sudamericanas que comparten una rivalidad histórica, pero que ahora están estratégicamente alineadas. Este acuerdo, que busca asegurar la clasificación de ambas, ha desatado «tensión» en la Conmebol y «furia total» en los combinados que se sienten perjudicados.
El «pacto secreto» se enfocaría en el intercambio de puntos en las últimas dos jornadas de las Eliminatorias Conmebol, garantizando que ambas selecciones sumen lo suficiente para asegurar su plaza en la Copa del Mundo, independientemente de la performance deportiva. La estrategia no implica perder un partido de forma evidente, sino presentar formaciones alternativas, dosificar esfuerzos y, en esencia, no competir con la máxima intensidad en encuentros específicos que no resulten cruciales para el otro. El acuerdo se habría cerrado a nivel dirigencial, asegurando que los jugadores no estén al tanto de la negociación.
La «furia total» se debe a que este tipo de acuerdos, aunque tácitos, desvirtúan la competencia leal y perjudican a los equipos que compiten honestamente en cada fecha. Varias federaciones, entre ellas la chilena y la paraguaya, habrían solicitado una investigación interna a la Conmebol para verificar la autenticidad de los rumores. La «tensión» es palpable en el ambiente, ya que el calendario de las Eliminatorias Conmebol contempla cruces directos que podrían definir el destino de varios equipos. Este supuesto «pacto secreto» recuerda a otros escándalos históricos y pone en duda la integridad de la recta final del torneo.


