Desde su infancia en Buenos Aires hasta su papado en el Vaticano, el Papa Francisco nunca ocultó su pasión por San Lorenzo de Almagro. Este vínculo, que trasciende lo deportivo, se convirtió en un símbolo de identidad y orgullo tanto para el club como para sus hinchas.
Un amor que nació en la infancia
La relación del Papa Francisco con San Lorenzo comenzó en su niñez. Su padre, quien jugaba al básquet en el club, lo llevaba al Viejo Gasómetro a ver los partidos de fútbol. Fue en 1946, cuando tenía 9 años, que quedó fascinado por el equipo campeón de ese año, conocido por su estilo de juego y por figuras como René Pontoni, Rinaldo Martino y Armando Farro. Desde entonces, su pasión por el «Ciclón» se mantuvo inquebrantable.
Socio y referente espiritual del club
A lo largo de los años, Jorge Bergoglio no solo fue un hincha más, sino que también se convirtió en un referente espiritual para San Lorenzo. En 2008, ofició la misa del centenario del club y recibió su carnet de socio número 88.235. En 2011, presidió las Fiestas Patronales en la Capilla Padre Lorenzo Massa, destacando la importancia de María Auxiliadora en la historia del club y reforzando el lazo entre fe y fútbol.
El «efecto Francisco» y la proyección internacional
La elección de Bergoglio como Papa en 2013 tuvo un impacto significativo en la imagen de San Lorenzo. Conocido como el «efecto Francisco», el club experimentó un aumento en la cantidad de socios y seguidores en redes sociales. Además, en 2014, tras la conquista de la Copa Libertadores, una delegación del club viajó al Vaticano para entregarle una réplica del trofeo, momento en el que Francisco expresó: «Ser de San Lorenzo es parte de mi identidad cultural».
Anécdotas que reflejan su pasión
- Expulsado del vestuario: En 1998, durante un partido, el entonces entrenador Alfio «Coco» Basile pidió que Bergoglio abandonara el vestuario por considerarlo «mufa». Años después, Basile se sorprendió al saber que aquel sacerdote se había convertido en el Papa Francisco.
- Confirmación de jugadores: Antes de ser Papa, Bergoglio confirmó en la fe a jugadores del club, como Ángel Correa y Jonathan Pacheco, fortaleciendo aún más su vínculo con San Lorenzo.
Un legado que perdura
El amor del Papa Francisco por San Lorenzo dejó una huella imborrable en la historia del club. Tras su fallecimiento en abril de 2025, los hinchas propusieron nombrar la nueva cancha en su honor, gesto que refleja la profunda conexión entre el pontífice y el «Ciclón». Aunque Francisco siempre mostró humildad ante estos homenajes, su legado como hincha y embajador de San Lorenzo perdurará por generaciones.


