Por la gran crisis en el sistema de salud Argentino, Sandra Motta y Agustina Carrasco, representantes de la Asociación de Médicos Clínicos Internistas, destacan que los afiliados a las obras social pagan lo mismo que los pacientes particulares por el copago de $6,000.
Sandra Motta y Agustina Carrasco, representantes de la Asociación de Médicos Clínicos Internistas, destacan que el conflicto se origina debido al desajuste en el pago de honorarios y solicitan un pago mínimo de $6,000.
Como resultado, se está aconsejando a los pacientes que soliciten un comprobante o factura para poder realizar reclamos a las entidades correspondientes debido a este conflicto en el sector de la salud, que es importante destacar, no está relacionado con el gobierno provincial.

Motta explicó que la entidad está en negociaciones con las empresas de medicina prepaga y las obras sociales, en colaboración con otras asociaciones médicas. «Estamos trabajando en conjunto con el resto de las asociaciones médicas, que agrupan a más de 2,000 especialistas de Mendoza, y el reclamo se centra en los honorarios», dijo.
Agustina Carrasco agregó: «Cada obra social es como si fuera una empresa distinta. Facturan de forma distinta, se manejan con formularios que son diferentes, tienen plazos distintos para presentar órdenes de consulta, para los cierres de mes; y obviamente que, dependiendo del convenio, tienen un tiempo para pagar: algunas acuerdan por 30 días, por 15, por 60, entonces para nosotros es muy difícil trabajar con las obras sociales porque son tantas que tendríamos que tener dos o tres secretarias».
En cuanto a las negociaciones, Motta dijo que «hasta ahora en la negociación no hay nada concreto. Todo es de palabra, muy informal, y se acercan bastante al valor (que queremos). Un punto es el plazo de pago, donde pedimos a 30 días. No más (plazos) a 60, 90, 180, que es demasiado».
El sistema de pagos actualmente desfavorece a los profesionales de la salud. Motta ilustró la situación con una analogía: «Yo te atiendo a una consulta, y es como si fueras a la carnicería con un vale de $3,000 y te entregan un kilo de carne molida, y en 90 días –entre 60 y 180, y a veces más- llevás el vale y te pagan los $3,000, que ya no valen lo mismo. Además, tenés que tener en cuenta las retenciones que te hacen: el Centro Médico, las intermediarias; y los gastos que uno tiene del consultorio. Finalmente, estamos recibiendo un 40% menos del valor».
Agustina Carrasco señaló que «hoy las prepagas que más pagan están en los $2,500 y $3,000; y las obras sociales que más pagan, con este delay (demora) de 30, 60, 90 y 180 días, aunque en algunas zonas como el Este o Valle de Uco llegan a 6 meses, aumentando mientras más lejos se esté de la ciudad».
La inflación y la falta de actualización de los honorarios han afectado significativamente a los médicos especialistas. Motta cuantificó la pérdida sufrida en la facturación de los profesionales al señalar que «en el último año, el incremento de la consulta ha rondado entre el 60 y 65%, cuando las obras sociales han aumentado más del 100% la cuota que le cobran al usuario».
Las negociaciones aún no han producido resultados concretos, y los médicos continúan exigiendo una actualización de los honorarios para garantizar una remuneración justa por sus servicios.


