Este viernes los médicos de la provincia informaron, que la atención será de forma particular, que no recibirán ninguna obra social, es decir, que saldrá alrederor de $6000 y de $8.000 para psiquiatría.
Los profesionales de la salud afirmaron que lo que perciben de las obras sociales y prepagas no les alcanza para cubrir la evolución de sus gastos y apuntan a las demoras en el cobro de las prestaciones en el ámbito privado. Reclaman que cobran actualmente unos $2500 o $3000 por consulta en promedio, y con una demora de más tres meses. Los retrasos en los pagos de las empresas privadas a los médicos se suman al aumento de los insumos.
Esta situación genera incertidumbre, no solo en cientos de pacientes de toda la provincia sino también en clínicas y consultorios.
Después de varias negociaciones las prepagas rechazaron la implementación de un sistema de coseguros, aclaró Palomba (médico ginecólogo y obstetra, vicepresidente de Ginecólogos Unidos de Mendoza)
Esta negativa se basó en los contratos preexistentes entre las prepagas y las clínicas, los cuales prohibían explícitamente la posibilidad de cobrar un copago. Ante esta situación, la decisión tomada fue dar de baja las consultas médicas de los convenios existentes y comenzar a cobrar a los pacientes la consulta de manera particular.


